domingo, 19 de febrero de 2012

Oscar Wilde, perturbado.

Para no dejar una mera austera introducción al blog, el mismo día de su fundación, entregare a mis infortunados lectores unos aforismos creados por mí, en honor y tributo al maestro inglés... !El erudito e ingenioso Oscar Wilde¡ (Si imaginan trompetas y una voz fuerte, chillona de circo, queda perfecta la presentación). Evidentemente mi producción es mediocre y acusa tintes seudo-pesimistas, ¡disculpame Wilde!, Sin embargo traté de imitar el estilo de este genio, y espero, al menos, que aparenten cierto grado de veracidad y gusto.

Bueno, aquí los tienen:


- Lo mejor de las promesas es que no se cumplen.

- Nunca tomo en cuenta a mis inspiraciones.

- Todos mis planes los hago al azar.

- El odio es el amor más intenso que existe. 



- Siempre soy puntual con mis retrasos.

- Lo mejor de la vida es no haber nacido.

- Soy tan buen padre, y me preocupa tanto el bienestar de mis hijos, que nunca seré uno.

- La sociedad te permite todo excepto ser tú mismo.

- La tragedia es solamente una broma no comprendida.

- Cada vez que concebimos un hijo damos vida a la muerte. Hijo es sinónimo de vida. Vida, muerte... Si no fuera por una la otra no existiría. Ambas respiran y observan el mismo cielo, de la mano.

- Si el estudio es memorizar y luego olvidar, yo soy el alumno más aplicado, ya que me salto siempre el primer paso.

- Lo único que permanece es el cambio.

- A mí siempre me reprochan dos cosas: que soy original y que sigo a las masas.

Eso sería. Espero que al menos la lectura, si no fue amena o nutrida, sirva para pasar el rato, como dijo una vez el agradable poeta Adolfo Bécquer.

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