sábado, 25 de febrero de 2012

Closer, closer...

No hay mayor placer que encontrar sin intención ni deseo, una composición de arte, ya sea pintura, música, película, libro, o cualquier otra manifestación "espiritual" (por falta de un término que describa, por ahora, esa sensación tan humana que todos conocemos), que te haga sentir reflexivo y pasmado estéticamente. Que te deje con ansias de más... Encore, encore uno se escucha a sí mismo pidiendo y se enfada por la espera voluntaria (estamos quizás haciendo algo, como escribiendo una entrada en el blog).

He aquí la joyita que me cayó sin buscarla:


Decades, del álbum Closer (1980)


No sé exactamente qué es lo que me atrae y seduce de esta canción. Será el tono lánguido y lento, la atmósfera sombría, la lírica patética y solitaria que expresa futilidad a mi opinión, la voz semi-apagada de Ian, o ese dénouement sintético-electrónico y de percusión con un ritmo rápido que parece anticipar algo... Será todo. No sé. Joy Division es una banda muy interesante en sonidos y letras (oscura, precursores del rock gótico), y que he escuchado hace un tiempo pero desconocía, a mi pesar, o podría ser gusto (ya que uno siempre siente envidia de aquellos que aún no conocen de algo hermoso y tendrán su primera impresión), este tema.

Bueno me callo y despido, ya que mi mano no aguanta los deseos de apretar replay y no tengo mucho que decir, solamente quería compartir y dejar que la música hablara sin mediador.

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