Esto es un bosquejo de un posible relato:
Hacíamos el amor, cada día o cada noche, dos o tres veces; en verano. En invierno, cuatro. Siempre eran testigos mudos de nuestro fuego nocturno de sabanas y sudor, del enigmático rompecabezas de besos y gemidos, los quietos, aunque apasionados e intrigados, ojos de los retratos en la pared desgastada de Cortázar, Jim Morrison, Dostoievski y Bowie. También observaban, con la misma paciencia erótica, los discos de Bach, Queen, y de los Beatles, objetos que parecían imitar nuestro acto sensual al estar mezclados sin discriminación estética o cronológica. Ah y claro, los libros, ojos por doquier, por montón, libros y más libros, inagotables y promiscuos. Se reproducían cada semana e invadían la casa. Libros en el piso, en el escritorio, en el lavamanos, en la cama, entre nuestros pies, debajo de la almohada, metidos en el colchón, rascando nuestras espaldas. No. Debo corregirme. No invadían la casa, invadían la pieza. Seria una afrenta a la RAE, al diccionario, considerar donde residíamos y amábamos una casa. Era una pieza, no demasiado estrecha pero si era, sin exageración, un suceso milagroso caminar sin tropezar o golpearse la cabeza... Con los libros y de vez en cuando, con alguna olla, algunas copas, o algunos envoltorios de comida callejera.
Hacíamos el amor, y luego leíamos o veíamos libros de pinturas, de arte; éstos siempre acompañados de su tierna pero firme voz culta e instruida por la experiencia y la lectura, y sentimental y apasionada por su carácter sensible. Un carácter foráneo a su presunta herencia familiar, genética y cultural. Eso solía decirme él ahora que lo recuerdo tan nítido pero no se porque. Quizás sera el cigarro junto a la soledad o una se pone melancólica entre tanta pared sin voz. Bueno, luego de orgasmos y silencios profundos que proceden al amor, Baudelaire nos visitaba con sus gatos y sus himnos pervertidos a la belleza. Después Rimbaud, aunque olvido comentar que antes de Rimbaud (sin ausencia Rimbaud era posterior a Baudelaire, casi como un axioma o ley científica) siempre habían fintas de retornar a hacer el amor pero ignoradas conscientemente y forzadamente. Dejar de hacer el amor unos minutos, unas horas, me dijo una vez cuando me puse insistentemente a posar y acariciar sus muslos y pecho con delicadeza casi maternal, para anhelarlo. Entonces él no era menos carnal que yo, sino... Desvió del tema. Yo no era, no soy, superficial, por supuesto que no, me encantaban esos interludios poéticos y artísticos tanto... No. El tenia una pasión extraordinaria, incluso creo que más intensa que cuando me hacia el amor. Pero continuando, adoraba leer y ser leída esos hermosos versos decadentes, malditos o maudits... Rememorando también esas eyaculaciones de francés que intercambiamos en un sentido pretencioso y lúdico entremedio de las lecturas y miradas coquetas (besarse con la mirada como llamaba yo con cierto orgullo aunque a él no le parecía impresionar mi ingenio). Sí, el joven Rimbaud y sus infiernos, su concierto de infiernos, siempre me pareció masoquista esa idea pero a él no. Creo que le atraía y una vez recuerdo, o sera la imaginación presente, y el pasar de los años que me engaña, que deseaba como una realidad concreta ese concierto demoníaco. Ah... No creo que sea una invención de mi cerebro cavilandolo bien. El era extravagante y esto no me le parece ajeno. Debe haber sido uno de sus muchos placeres malignos (apodados así por él). Dejemos en que sí, él quería un concierto de infiernos para sus errores y pecados, porque necesitaba un concierto para ellos, o quizás todos los necesitamos pero no lo sabemos, que nunca me compartió porque nunca me amo verdaderamente. Lo siento, me salto la narración a la conclusión final y estoy siendo injusta. ¿Amar es saberlo todo del otro y decirle todo, hasta lo que nosotros mismos tratamos de ocultarnos? ¿Quizás mantener en la oscuridad sus pecados y errores era una demostración de amor, es decir, mantener la imagen ideal que hice de él? Si no puedo responder esto con certeza y seguridad, me sabe injusta mi severidad respecto al amor que me tenia o creo que me tenia.
Qué desorden mi relato.
Hacer el amor una, dos veces. Baudelaire. Hacer el amor por tercera vez. Baudelaire. Rimbaud pero antes intentar hacer el amor de nuevo. Intento fallido. Rimbaud. Ese seria el resumen de lo que llevo escrito... Qué burdo se lee.
Y la pintura. Qué bellos eran, son, los dibujos de Toulouse-Lautrec y las pinturas de Goya, y encima de fondo Riders On The Storm o esa bellísima pieza de Chopin o era Bach adaptado, no lo recuerdo bien. ¡Oh, disculpen! Pensé en una estructura clásica y organizada para narrar mi experiencia con él, sin embargo el escribir en el momento y el hacer bosquejos y borrones sin detención, pues resulta en la imposibilidad de evadir las distracciones, siempre atentas a mentes curiosas como la mía, y giros de la "trama". Mirando a la pared y sus manchas "impresionistas", sombrías, me distrajo queridos, o si prefieren odiados, lectores, si es que hay todavía lectores, y hace acordarme de esos momentos bonitos... Me disculpo, nuevamente, por falta de un vocabulario más vasto o un cerebro más despierto a estas horas de madrugada. Bonito es una palabra sencilla pero no dice nada. Disculpas, disculpas, disculpas.
Y que curioso, nunca he comprendido como funciona la memoria y sus nexos bizarros. De unas manchas sin importancia o significado viajo a un mundo ya ido pero tan placentero y con tanto significado para mí, o para ese mí que fui y que ya no soy ni volveré a ser jamas. El yo es eso un punto que se mueve y no deja de moverse eres alguien y luego ese alguien lo miras con desprecio o con melancolía. Lo hice de nuevo.
Entonces, las pinturas de Goya y los dibujos del derrochador francés, Chopin, The Doors...
¡Jajajaja!
Ah, acabo de recordar algo tan ridículo pero inteligente, creativo. Lo sé, lo sé, vuelvo a divagar pero permítanmelo por ahora, después de todo trato de hacer un perfil de él, inconcluso, parcial y sesgado, pero un perfil sin lugar a dudas. No sobraban en nuestras noches las risas por algo absurdo, alguna interrogante o curiosidad estúpida. Y hablando de lo bizarro de la memoria, los lazos que forma, ahora escuchando a lo lejos un aleluya asumo, me vino a la mente cuando él con unas cejas inquisitivas y una mueca burlesca en su labio me pregunto por qué mierda dios (no escribo con mayúscula dios, no veo porque hacerlo, no se ofende alguien que no existe, y si existiera por qué habría de ofenderse por algo tan banal) había "inseminado" a una mujer joven, un método tan frágil, un embarazo. Hacerse carne, hacerse materia de una manera tan torpe, sabes (así me decía). De eso se deduce que, de una en un millón no sé, números del carajo, el demiurgo pudo haber sido abortado, abortar a dios replique casi sin aguantar la risa, y ambos seguimos haciendo comentarios anexos absurdos y jocosos. Qué Nietzsche y su muerte de dios, esta si sería una muerte verdadera. Dios abortado. Qué risa. Uno también puede reír con los fantasmas del pasado como si fuera el presente, como si fuera ese momento. Sera la memoria como ir al cine, aunque es un cine bien nebuloso...
Retornando, ven, no eramos intelectuales o pedantes aburridos, era... Retornando. Las pinturas de Goya y los dibujos del derrochador francés, Chopin, The Doors. Por qué me mirabas de reojo mientras te hablaba de lo que me gustaba de la técnica o de la temática de esos pintores, me querías decir algo o era una muestra de desconfianza, era eso, ya desconfiabas de mí cuando me mirabas así creyendo que no lo notaba, pero si lo hacia, lo note, y muchas veces. Pero uno calla ante la sospecha porque el encanto no quiere ser roto, hecho pedazos, uno lo cuida, lo mima y lo protege de la cruda verdad, de la brutal realidad.
sábado, 28 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
Obsesión
En las madrugadas habita solamente una idea en mi mente, la que me urge con apremio y ansiosa desesperación, todo lo demás es prescindible, cual si fuera un culto religioso embriagado por la luz nocturna o un fanatismo acariciando las murallas de la locura: Leer. Leer. Leer. Leer. Leer.
Saber.
Saber.
jueves, 28 de junio de 2012
L'absurde
Advertencia: lo que se leerá a continuación abunda en vanidad y capricho, y es consecuencia peligrosa de la indolencia crónica.
Me generan un desasosiego profundo, en mi corazón burgués, las horas cuando el conocimiento, culmine experiencia y actividad que puedo disfrutar y discurrir, se torna insípido y vano. Y no aludo a que el mensaje brillante, aunque algo evidente, de Hans Holbein "el Joven" en su pintura de "Los embajadores" me golpea el rostro somnoliento. No. Lo que me acontece es algo meramente cualitativo.
Qué más queda si lo que le da valor a mi existencia, el conocimiento, y a veces la belleza, en sus frutos me es mediocre e insatisfactorio intelectualmente... He ahí el horroroso letargo absurdo de mi vida en su máxima expresión.
Aún así cuando todo me parece aburrido, fútil y estúpido. Monótono... Bach aparece y me confuta con delicadeza sublime.
Me generan un desasosiego profundo, en mi corazón burgués, las horas cuando el conocimiento, culmine experiencia y actividad que puedo disfrutar y discurrir, se torna insípido y vano. Y no aludo a que el mensaje brillante, aunque algo evidente, de Hans Holbein "el Joven" en su pintura de "Los embajadores" me golpea el rostro somnoliento. No. Lo que me acontece es algo meramente cualitativo.
Qué más queda si lo que le da valor a mi existencia, el conocimiento, y a veces la belleza, en sus frutos me es mediocre e insatisfactorio intelectualmente... He ahí el horroroso letargo absurdo de mi vida en su máxima expresión.
Aún así cuando todo me parece aburrido, fútil y estúpido. Monótono... Bach aparece y me confuta con delicadeza sublime.
¡Por qué, maldecido Bach, no dejas en libertad mi desesperanza egoísta!
lunes, 25 de junio de 2012
Les Rêveries du promeneur solitaire
"Heme aquí, pues, solo en la tierra, sin más hermano, prójimo, amigo o sociedad que yo mismo."
Las madrugadas, sin ausencia, entregan esa sensación de soledad, ya sea desolada, triste, cuando parece que todos duermen y tú estás condenado a no poder olvidarte de las penas como hacen aquellos soñadores. O eres "maldito", a fantasear, a imaginar, quizás sin el permiso de tu voluntad, distintas épocas, lugares, tiempos... Como cuando sentí una desazón profunda al notar lo ilusorio de las distancias temporales, ya que cuan agudo era mi malestar, una noche, al poder percibir en mi presencia como fue torturado Boecio. El estaba ahí, conmigo, noble y culto, genio, que cayo de la cumbre social y política al abismo de la difamación y crueldad del destino. Ningún silogismo o poder de la palabra, ninguna lectura de Platón o verso de Homero, pudo intimidar al acero que penetraba y desgarraba su carne frágil e indefensa. Sí, la animalidad brutal vence a veces al ángel mejor de nuestra naturaleza. O lo derrota siempre.
Y hay otras madrugadas, unas más placenteras, nutridas de bienestar artístico e intimo, contigo mismo, y con el otro en su expresión estética. como una pintura o un fragmento de algún relato genial. Te toca y se interpreta con mayor delicadeza y entendimiento que a cualquier otra hora del día. Cual si fuera un conjuro arcano, o una brujería vulgar que encanta lo que se hace o lee a los ojos de la luna en su máximo esplendor. Sí, la madrugada hace de mí una versión moderna de Midas porque cuando se es una persona sensible, no sólo en sentimientos, sino en imaginación igual, y la madrugada se acoge sin temor, el campo de la vida florece y se tiñe de oro, algo no visible al día rutinario, ni a la inteligencia torpe por la falta de práctica del humano común, que añora tener las experiencias de los poetas... Como si el poeta meramente hubiese tenido la dicha de haber viajado por lugares recónditos y poco populares, siendo que es su temperamento y cualidades emocionales lo que le permiten distinguir la belleza de lo cotidiano, de lo repudiado y de lo aburrido como pregona Schopenhauer y como lo demuestra posteriormente en sus trabajos Cortázar.
También están aquellas madrugadas donde creo buscarte a ti, mujer sin nombre ni semblante claro, o pretendo que no se quién eres, te hago un misterio para no avergonzarme de mis deseos inmaduros, tiernos, amorosos. Te visto en la oscuridad y te sonrió tímidamente en mi memoria, sin embargo, ya no me miras igual. Y a mi sorpresa, esa verdad irrefutable hace eco en la madrugada como un pétalo de rosa abandonado en el desierto. Tristeza. Pero efímera. Retorno a mi primer amor, mi fidelidad interminable, los libros. Néctar demasiado dulce que distrae y que te recrimina llorar por unos ojos que ya no miran igual.
viernes, 15 de junio de 2012
El pensamiento que piensa...
Y he me aquí pensando, yo, sí, YO, un ser material, duro, tangible... Pensando que soy nada más que el pensamiento de una persona futura que no conozco. Ni él o ella a mí. Jamás lo haremos. Tiempos tan vastos como lejanos nos separan.
Seré un recurso poético de su amor desengañado y... O, un capricho de su imaginación, habitante incansable de tierras oníricas (o de un habitante de tierras literarias... ¡Qué honor sería ser un segmento efímero de los sueños del protagonista de Noches Blancas!). Podría ser también el consuelo anónimo y mudo de las lágrimas de alguien que busca comprender la llamada condición humana. Quién sabe. Sólo sé que soy el pensamiento pensado sin rostro y sin nombre del futuro.
Sí. Así será. Y así es. Lo sé. Un soñador me susurrará en la noche cuando la tierra me haya dejado de pesar en el pecho.
Necedad escrita.
¡Qué rabia no poder expresar lo que el corazón siente fielmente!
Palabras insuficientes. Cognición deficiente. Sólo la imaginación me queda y estas notas musicales tan hermosas de Vivaldi:
"It is true, that which I have revealed to you; there is no God, no universe, no human race, no earthly life, no heaven, no hell. It is all a dream - a grotesque and foolish dream. Nothing exists but you. And you are but a thought - a vagrant thought, a useless thought, a homeless thought, wandering forlorn among the empty eternities!"
martes, 12 de junio de 2012
Relato breve I
He decidido comenzar un mini-proyecto de relatos muy breves, para ejercitar y mantener fina mi prosa, además de elaborar una más personal y más literaria. Esto es debido a que participare en un concurso de cuentos.
Habrán falencias y mediocridades en el camino sin duda, pero para mejorar es que hago esto y no podría esperar "ejercitar" si ya soy un maestro.
Ojalá mis narraciones les hagan pasar un buen rato al menos si es que respecto a méritos artísticos se encuentran carentes.
I
"No puedo creer que haya muerto..." pensaba la mujer madura en su lecho nocturno. Su cuerpo, inquieto, giraba sin orden en la cama, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, como buscando un solaz en aquel movimiento incesante ya que las palabras y las lágrimas no bastaban.
La noche miraba sus ojos tristes, la pieza se enmudecía con el pasar de los minutos, y la memoria de eventos pasados nunca más a repetirse volvían denso el aire. Respirar era una labor inmensa.
Sin mas, un golpe violento a la puerta la despertó de su dolor. "¿Quién es?" inquirió, y sólo una mirada inocente, apenas perceptible, contesto. El hijo, un infante de tempranos años, se acercó y la besó sin mediar saludos. Ella aún algo entorpecida por la tragedia reciente, le miró tratando de reconocerle. "Hijo", pronunció tenuemente, casi como un secreto. "Tienes sus ojos" agregó. Y el silencio del sueño no visitó esa pieza.
Ella lloró y el niño la abrazó.
----
Editado: No participe en nada porque soy el hombre más procrastinador, volátil e indolente que ha parido la tierra.
Habrán falencias y mediocridades en el camino sin duda, pero para mejorar es que hago esto y no podría esperar "ejercitar" si ya soy un maestro.
Ojalá mis narraciones les hagan pasar un buen rato al menos si es que respecto a méritos artísticos se encuentran carentes.
I
"No puedo creer que haya muerto..." pensaba la mujer madura en su lecho nocturno. Su cuerpo, inquieto, giraba sin orden en la cama, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, como buscando un solaz en aquel movimiento incesante ya que las palabras y las lágrimas no bastaban.
La noche miraba sus ojos tristes, la pieza se enmudecía con el pasar de los minutos, y la memoria de eventos pasados nunca más a repetirse volvían denso el aire. Respirar era una labor inmensa.
Sin mas, un golpe violento a la puerta la despertó de su dolor. "¿Quién es?" inquirió, y sólo una mirada inocente, apenas perceptible, contesto. El hijo, un infante de tempranos años, se acercó y la besó sin mediar saludos. Ella aún algo entorpecida por la tragedia reciente, le miró tratando de reconocerle. "Hijo", pronunció tenuemente, casi como un secreto. "Tienes sus ojos" agregó. Y el silencio del sueño no visitó esa pieza.
Ella lloró y el niño la abrazó.
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Editado: No participe en nada porque soy el hombre más procrastinador, volátil e indolente que ha parido la tierra.
viernes, 25 de mayo de 2012
Carta de un humanista iletrado
El siguiente mensaje fue enviado a un circulo de nihilistas del ciberespacio:
"con razon estamos como estamos por idiotas q se basan en un pesimismo para q la gente cambie a lo q uds quieren creer como es q uds dicen esto " q no c el motivo d mi existencia q todo esta mal q nd se puede mejorar" por fabor aprendan a amar la vida y no a dañar la vida d otras personas q incluso se han llegado a suicidar por esste pensamiento mk ......jamas e dicho q crean en un dios porq eso se respeta ..... d hecho uds estan haciendo lo mismo d lo q dicen estar en contra d cualquier iglesia q les mete las ideas a lagente para q crean en esto y queden igual q uds como basura."
Replica Nihilista:
1- El pesimismo como agente de cambio, y como "ecclesia ": estás errado. Esta página no es propaganda ni tiene fines políticos, y mucho menos religiosos. Se comenta, conversa, comparte, reflexiona sobre una visión de mundo poco popular y poco agradable. La cual se sustenta con argumentos y evidencia empírica, y la historia de este pensamiento en el occidente y el oriente; además de experiencia personal. No se obliga a nadie a venir a la iglesia del nihilismo o a orar el rezo nihilista pesimista en las escuelas.
Haciendo más legible tu mensaje, "que no sé el motivo de mi existencia; que todo está mal y que no se puede mejorar", no es que no sepamos el motivo, creo que es imposible saberlo, si es que hay uno, sino de que se cree de que no hay motivo. Somos productos azarosos de un proceso violento y cruel llamado evolución. Nada más. Nuestra razón es la que nos promueve a pintar nuestra existencia con algún significado relevante, mera ilusión si me preguntas, pero ilusión útil porque funciona como el efecto placebo.
Respecto a cambios, sí, pueden haber reformas sociales y revoluciones en la forma de distribuir y manejar recursos económicos, el trato entre seres humanos y los demás seres vivos ("igualdad, libertad, fraternidad"), etc. Ningún pesimista nihilista lo negaría. Pero esto es superficial. La ausencia de sentido de la vida, la futilidad de todo acto por noble que sea debido a la muerte (Citando a Shakespeare "El gran César, muerto y convertido en barro, puede tapar un agujero para impedir que pase el aire. ¡Oh! ¡Aquella tierra que tuvo atemorizado al mundo, servirá de resane a una pared que proteja contra el viento invemal!"), la consciencia de la finitud de mi "Yo", el eterno querer siempre insatisfecho, entre otras cualidades molestas, humanas demasiado humanas, son superiores a pueriles satisfacciones materiales y sociales.
2- Aprender a amar la vida: asumes que un pesimista o un nihilista no puede amar la vida. Estás equivocado. Schopenhauer es una refutación de tu punto. Te admitiré sin embargo que, aunque ningún nihilista puede dejar de lado su humanidad y animalidad, apegarse a la vida, aquél que es demasiado consciente, sí, sufre y se lamenta de su existencia. Busca refugio en el arte y en aquello que se llama amor, porque son maneras de olvidarse del dolor y el vació existencial, y lo más cercano que podemos llegar a eso denominado inmortalidad. Puede haber correlación, pero no causa, en el ser nihilista y volverse depresivo. Y claro, la depresión conlleva a suicidio pero nuevamente ésto es banal e ignorante respecto al nihilismo. El suicidio también es inútil a fin de cuentas. Todo lo es jajaja, al menos para algunos. Un nihilista de la linea de Camus no se suicidaría por ejemplo.
3- Dañar a otros: que ingenuo comentario. No recomendarías lo mismo a doctores que saben que su paciente tiene cáncer, "no digas que padece tal enfermedad porque lo puedes dañar mentalmente". La verdad duele a veces, y lo bueno es que no esta en tu deber buscarla ni en la naturaleza humana por lo visto. El que personas lleguen aquí es voluntario y debería ser normal de cualquier persona inteligente. Pero puedes quedarte con tus ideas sin necesidad de discutirlas. Es más seguro así. Pensar que todo está bien y dejar a los locos, de esta pagina sobretodo, seguir en su fantasía. ¿O acaso quieres censurar pensamientos e ideas "extremas" tan bien? ¿De verdad el ser humano es tan frágil y tan endeble que necesita una niñera que le diga que leer y que hacer, que también le prohíba y elimine material "corrosivo" a su bienestar?
Déjanos en paz si no te gusta este lugar. Y si quieres criticar, exprésate bien y con reserva, además de respeto. No obstante tu buena intención tu mensaje suena rudo, poco informado y ridículo.
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