viernes, 15 de junio de 2012

El pensamiento que piensa...

Y he me aquí pensando, yo, sí, YO, un ser material, duro, tangible... Pensando que soy nada más que el pensamiento de una persona futura que no conozco. Ni él o ella a mí. Jamás lo haremos. Tiempos tan vastos como lejanos nos separan. 

Seré un recurso poético de su amor desengañado y... O, un capricho de su imaginación, habitante incansable de tierras oníricas (o de un habitante de tierras literarias... ¡Qué honor sería ser un segmento efímero de los sueños del protagonista de Noches Blancas!). Podría ser también el consuelo anónimo y mudo de las lágrimas de alguien que busca comprender la llamada condición humana. Quién sabe. Sólo sé que soy el pensamiento pensado sin rostro y sin nombre del futuro.

Sí. Así será. Y así es. Lo sé. Un soñador me susurrará en la noche cuando la tierra me haya dejado de pesar en el pecho.

Necedad escrita.

¡Qué rabia no poder expresar lo que el corazón siente fielmente! 

Palabras insuficientes. Cognición deficiente. Sólo la imaginación me queda y estas notas musicales tan hermosas de Vivaldi: 




"It is true, that which I have revealed to you; there is no God, no universe, no human race, no earthly life, no heaven, no hell. It is all a dream - a grotesque and foolish dream. Nothing exists but you. And you are but a thought - a vagrant thought, a useless thought, a homeless thought, wandering forlorn among the empty eternities!"

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