"Diario de Baudelaire. Salvación por el trabajo. Trabajar es menos aburrido y menos doloroso que divertirse o que no trabajar. Pero trabajar por desesperación. El trabajo a la manera de un opio adormecedor. Esto me es imposible a causa de mi estatismo interno. Nada se mueve. O trabajar a modo de venganza. Como una forzada que condenaron a la soledad, al aislamiento. A propósito, esto de la soledad es lo único importante en mi. Actualmente. Pues recién ahora descubro (siento; me animo a confesarlo) que estoy muy sola y que sufro por ello. Haber llegado a decírmelo a haberme permitido sentirlo es un atentado a mi orgullo.(…)…conozco tanta gente. Sus nombres me sirven para engañarme por no tener amigos. Mejor dicho, por no poder tener amigos.”
"pero:
…pero le pasó (a Kafka) lo que a mí:
se separó
fue demasiado lejos en la soledad
y supo -tuvo que saber-
que de allí no se vuelve
se alejo -me alejé-
no por desprecio (claro es que nuestro orgullo es infernal)
sino porque una es extranjera
una es de otra parte,
ellos se casan,
procrean,
veranean,
tienen horarios,
no se asustan por la tenebrosa
ambigüedad del lenguaje
(no es lo mismo decir Buenas noches que decir Buenas noches)
El lenguaje
-yo no puedo más,
alma mía, pequeña inexistente,
decidíte;
te la picás o te quedás,
pero no me toques así,
con pavura, con confusión,
o te vas o te la picás,
yo, por mi parte, no puedo más."
Fragmento de diarios de A. Pizarnik
No hay comentarios:
Publicar un comentario